-¡Callaté! -la chica tras contestar a su novio salió del salón y se metió en su habitación dando un portazo. Aquella chica también había cambiado, era mucho mas irascible por el echo de que tenía la cabeza llena de preguntas, de dudas, y eso le hacía estar mucho mas sensible. Las cosas le afectaban el doble de lo que deberían, y aunque su novio la apollaba en todo momento, ella se seguía sintiendo incompleta. Su corazón tenía un hueco que nadie podía llenar. O puede que si...
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-Te ha contestado?
-No... -dijo la mujer con tristeza. -De verdad Carlos que yo ya no sé que mas hacer... -El hombre suspiró y se sentó a su lado.
-Ana, yo sinceramente prefiero que no te conteste. -Ella le miró extrañada y a la vez algo molesta.
-Por qué dices eso?
-Porque estoy seguro de que si te contesta empezaréis a discutir y ya definitívamente no volverá.
-No tenemos por qué discutir! -No se como le puede costar tanto coger el puñetero teléfono.- pensó ella. -La voy a llamar otra vez. -dijo.
-Como quieras... -La mujer cogió el teléfono y marcó el número de su hija.
***
***
-Marien venga sal... no puedes estarte ahí dentro todo el día.
-No pienso salir! Dejame en paz!
-¿Cuántos años tienes? ¿Siete? Anda haz el favor de salir de ahí.
-¡No me da la gana! ¡Que me dejes en paz ya coño!
*Suena un móvil*
-Venga sal que te están llamando.
-¡Me la suda!
-Vale vale... -El chico se acercó a la mesa donde estaba el móvil de su novia, lo miró bien y vio que al número de la persona que llamaba no estaba guardado en la lista de contactos. -Puede ser importante. -Pensó él. Lo cogió.
-¿Si?
-Hola, ¿Está Marien?
-Ahora mismo está ocupada, ¿Quiere que le diga algo de su parte?
-Gracias pero no hace falta, perdón por molestar.
-¿Ana? -dijo el chico muy sorprendido.
-Si... ¿Y tu eres...?
-Soy Fernando.
-¡Qué alegría me das! ¿Estáis bien? ¿Cómo está Marien?
-Estamos bien, bueno, ella... algo inestable... pero en fin, era de esperar...
-Lo sé... ten cuidado con su carácter... cuando se cabrea de verdad es como un soldado militar... ah, y ni se te ocurra discutir con ella cerca de objetos que puedan calificarse como arma blanca...
-Tranquíla, e tenido el placer de comprobarlo muy de cerca... -dijo el chico tocándose el hombro izquierdo.
-¿Tenedor o cuchillo?
-Cuchillo...
-¿Qué tipo?
-El del pan...
-La madre que...
-Pero fue un corte superficial, está superado.
-Yo no se por qué aguantas...
-Fácil, amor.
-No dirás lo mismo cuando descubras su gran afición por las armas de fuego...
-Ah, ¿Te refieres a la 9mm que tiene debajo de la almohada? A esa estuve a punto de conocerla también pero, por suerte no tuve el gusto. -Rieron los dos. -Este tipo de bromas vienen bien para este tipo de situaciones...
-Bueno, yo llamaba para lo de la boda...
-Ah si, justamente acabamos de discutir por eso.
-¿Por qué?
-Porque ella se niega a ir y yo le insisto para que vallamos y al final se a acabado encerrando en la habitación... como siempre...
-Bueno, tú intenta convencerla como puedas, dile que hay bufé libre o algo así pero por favor, haz que venga.
-Lo intentaré.
-Muchas gracias Fernando.
-No se dan.
-De verdad que te mereces a alguien que te haga feliz, no que quiera matarte cada dos por tres. Te mereces a alguien mejor Fernando. Piensalo.
-Yo la quiero de verdad pero, si, lo pensaré.
-Cuidate.
-Tú también.
***
-¡¿Y qué leches me pongo?!
-Cualquier cosa cariño.
-¡¿Pero cómo que cualquier cosa?! Carlos, de verdad que me estresas.
-Irati tranquíla, solo es un vestido.
-¿Que solo es un vestido? ¿¡Que sólo es un vestido?! -dijo la chica alterada. -No es sólo un vestido Carlos, es lo primero que van a ver de mi, es la primera impresión que les voy a dar a tu familia, de ese vestido depende nuestra relación, porque si elijo uno que no gusta nada, pensarán cualquier cosa de mi...
-Hey tranquíla. -dijo él mientras le acariciaba la mejilla. -Te pongas lo que te pongas les vas a encantar.
-Gracias cielo pero... me tengo que ir de compras. -Y tras darle un beso en los labios a su chico, se marchó al centro comercial.
***
-Tengo la impresión de que me evita...
-¡No digas tonterías mujer, si está loco por ti!
-No se chicas, a lo mejor antes si lo estaba pero ya no lo está como el primer día...
-Uy, de ese día hace ya mucho...
-(Todas) ¡¡Alba!!
-¿¿Qué??
-No, si tiene razón chicas, llevamos tanto tiempo juntos que ya se habrá cansado de mí...
-No digas eso Andrea, sabes que Álvaro no es así.
-Ya lo sé pero ¿Y si lo fuera? ¿Y si a cambiado?
-Te equivocas. No ha cambiado. Nadie ha cambiado.
-Eso no es del todo cierto. -En ese momento todas se giraron y vieron a Blas. Había venido a dejar a Celia en el centro comercial con nosotras.
-¿A que te refieres?-Preguntó Leire.
-A que si que hay una persona que ha cambiado. -La cara de las chicas en ese momento era la de todas igual. Todas sabían perfectamente a quién se refería Blas.
Buuaa aitziber no nos dejes asiii joooe que pasada!!
ResponderEliminarNo nos dejes asiii!!! Aiii qe intriigaaa!!(:
ResponderEliminarSiguiiwnte porfavoor!!(:
Me encanta tu novela
ResponderEliminarCuando vas a subir?
espero que la semana que viiene:))
EliminarCuando vas a subir ?
ResponderEliminarintentaré la semana que viene:))
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