jueves, 13 de febrero de 2014

Capitulo 8:) ST











Antes de empezar con el capítulo tengo que pediros algo muy importante. La temporada pasada, mucha gente me pidió que le avisara por twitter cuando subiera capítulos y otr@s me pidieron que les metiera en la novela pero cuando empecé con la segunda temporada, perdí la lista donde tenía apuntado todo eso y necesitaría por favor que si nos os menciono y me lo pedisteis, avisádme, y a las que me pidieron para salir en la novela también. Me acuerdo que una chica me dijo para ponerla con Álvaro y que le dije que ya estaba cogido pero que al menos podía ponerla como su prima pero lo perdí y ya no se quién era, a si que por favor, decírmelo, si no os menciono o lo que sea avisarme por favor, es muy importante. Graciiias por leerme, y bueno, sobre todo por aguantarme, os quiero!gracias por todo!<3



                                               


Me levanté, abrí la puerta y antes de salir comentamos lo típico.



-Ya sabes, antibiótico y a mejorarse.- dijo sonriendo amablemente.



-Lo intentaré, adiós.-le sonreí.


                                                



Bueno, sabéis que? Que esto no tiene mayor importancia. La historia con Irati os la contaré mas tarde pero antes, creo que os interesará que os cuente mi reencuentro sorpresa con "Ella".




Hace poco menos de dos meses...




Dios mío, cada día la televisión es mas aburrida...



*Suena el teléfono*



¡Mi salvación! Descuelga rápidamente el teléfono.



-¡Seas quién seas te quiero!


-Gracias hijo!


-Ah, hola papá... -dijo con cierta desgana.


-Oye te llamaba para comentarte algo importante.


-¿Quién se ha muerto?


-¡Nadie nadie! Siempre te pones en lo peor...


-No, es que me has dicho "algo importante"...


-Bueno, a lo que iba, que te quería decir que este fin de semana es la boda, supongo que ya lo sabrás y también sabrás que claramente estás invitado, vas a venir?


-No lo sé... no me apetece.


-Hijo, es un día muy importante para mí y me gustaría que tú estuvieras presente, por favor.


-Buff... no sé...


-Tus amigos también están invitádos.


-Bueno... si insistes...


-¿Eso es un si?


-Supongo...


-Me alegro de que vengas! Nos vemos el sábado! Bueno o podemos quedar antes!


-Eh eh! No pidas tanto!


-Bueno, había que intentarlo. -dijo el hombre con una sonrisa.


-Venga adiós papá!


-Adiós hijo!



*Fin de la conversación telefónica*



-Genial... me voy de boda... yupi! -dijo irónicamente. Bueno, al menos podré estar con estos y podré llevar a Irati. -De lo que el rubio no se daba cuenta era de una de las preguntas que le rondaban por la cabeza, ¿Iría "ella" a la boda?




Minutos mas tarde en otra parte...




*Suena el teléfono*



-¿Diga?


-Irati! ¿Que tal?-pregunta emocionado el joven.


-Cariño! Muy bien! No esperaba tu llamada!


-Te llamaba para preguntarte si tenías planes para el sábado.


-De momento no.


-Pues no los hagas por que te vas de boda.


-¿Cómo que de boda?


-Mi padre, que se casa.


-Pero Carlos, ni siquiera conozco a tu familia...


-Mejor! A si les conoces!


-No se Carlos...


-Venga, que lo vamos a pasar genial!


-Venga vale...


-Bien! A, por cierto, ponte guapa! A, no, perdón, que ya lo eres!


-Ohhh que mono...


-Ya zé. -dijo con voz de niño pequeño. -Bueno cariño te dejo que tengo que hacer una llamada, un beso preciosa!


-Adiós cielo. -El rubio es el que cuelga primero. La chica está sorprendida, no sabía que el padre de su novio se iba a casar, lo cierto es que no sabe mucho de su familia, cada vez que le pregunta algo, le cambia de tema, lo único que le ha conseguido sacar es que tiene una hermanastra, bueno, futura hermanastra supongo.




Poco después en otra parte de la ciudad...




Vale, ya la e invitado, todo arreglado, ahora solo queda llamar.



Un pitido, dos...



-¿Si?


-Papá


-Dime hijo.


-Oye que se me a olvidado preguntarte antes una cosa.


-¿Que cosa?


-Emm... pues... que... me... eee...


-¡Carlos habla!


-¡Que si va a ir Marien a la boda! -dijo de golpe el rubio. El hombre que estaba ala otro lado de la línea y le contestó aún sonriendo.


-Pues la invitación se la mandamos pero no sabemos nada y Ana la a llamado varias veces pero no lo coge.


-Vamos, que no.


-No, no se sabe,tal vez te sorprendas... si la ves no te pongas muy rojo eehh...


-¡Papá!


-¡¿Qué?! Sólo digo lo que hay...


- ...


-¡Venga ya Carlos! Ahora no me vas a decir que no te gusta...


-¡No, no me gusta!¡Tengo novia por si lo has olvidado!


-Vale hijo... yo no digo nada... adiós.


-Adiós adiós...




En otra ciudad...




-Mira lo que llegó ayer por correo. -dijo la chica entrando por la puerta del salón.


-¿Qué es?


-Míralo tu mismo. -dijo entregándole al muchacho un sobre elegantemente decorado mientras ella se sentaba en el reposa brazos del sofá en el que él estaba acomodado. Tras leer lo que ponía en el interior  de aquel bonito sobre, el joven posó su mirada en la muchacha que se situaba a su lado.



-¿Vas a ir?


-No lo sé. -dijo ella apartando la mirada.


-Deberías.


-No.


-Si. -afirmó él. -Llevas mucho tiempo sin ver a tu familia ni a nadie, al menos, si no lo haces por ti hazlo por mi, me gustaría volver a ver a mi gente y si vamos me podría pasar a visitarles.


-Nadie te obligó a que vinieses ni a que no fueras a verles.


-Lo sé.


-Entonces no se que dices, podrías haber ido cualquier día y no lo has hecho, y que yo sepa no te e impedido que lo hagas.


-Marien, no me cambies de tema, sabes perfectamente que tienes que ir.


-No puedo irme, tengo muchas cosas que hacer y no puedo volver a dejar los estudios, tengo exámenes...


-¡Si estudias en casa! ¡Te llevas el portátil y listo!


-¿Pero cuánto tiempo pretendes que estemos en ese infierno?


-No lo sé...


-Déjalo...


-Marien, vamos a ir.


-¡Que lo dejes!


-Marien haz el favor.


-¡Callaté! -la chica tras contestar a su novio salió del salón y se metió en su habitación dando un portazo. Aquella chica también había cambiado, era mucho mas irascible por el echo de que tenía la cabeza llena de preguntas, de dudas, y eso le hacía estar mucho mas sensible. Las cosas le afectaban el doble de lo que deberían, y aunque su novio la apollaba en todo momento, ella se seguía sintiendo incompleta. Su corazón tenía un hueco que nadie podía llenar. O puede que si...